La compraventa internacional de mercaderías

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Muchas veces los exportadores, y más aún los incipientes, comienzan a operar en el mundo de los negocios internacionales con algunos temores que hacen una cierta reticencia a enfrentar estos nuevos desafíos. Se genera un ámbito de desconocimiento sobre la otra parte, tal vez ubicada en el otro lado del mundo, pero con la ansiedad firme de vender al mercado foráneo obviando de manera directa los aspectos legales relacionados con los contratos internacionales.
A raíz de esto y con experiencias comprobadas es necesario que los empresarios conozcan que dentro de la operatoria del comercio internacional existen ciertas reglas que hacen a cuestiones de formas en la materialización de la exportación.
Planificar un contrato de compraventa internacional ayuda a dictaminar las obligaciones y los derechos de cada una de las partes dando seguridad jurídica al intercambio comercial y reduciendo los gastos en las operaciones. La Convención de las Naciones Unidas es la entidad encargada de prever un régimen moderno, uniforme y equitativo para los contratos de compraventa internacional de mercancías.
Asimismo, la Convención expresa que “el contrato de compraventa constituye el fundamento del comercio internacional en todos los países, independientemente de su tradición jurídica o de su nivel de desarrollo económico”. A raíz de esto, se estima que la Convención de la Compraventa es uno de los instrumentos clave en el comercio internacional.
El contrato de compraventa internacional de mercaderías es factible de aplicarse cuando en virtud de las reglas de derecho internacional privado la ley aplicable sea de un Estado Contratante, o cuando las partes hayan convenido en ello, independientemente de si sus respectivos establecimientos se encuentren en un Estado Contratante.
La formulación del contrato es una clara ventaja a las pequeñas y medianas empresas que están iniciando sus operaciones en comercio exterior. Esencialmente, porque estas empresas suelen tener poco acceso a asesoramientos jurídicos e incluso muchas veces en los países subdesarrollados los profesionales especializados en aspectos de índole internacional, escasean. Esto los termina convirtiendo en más vulnerables a los inconvenientes causados por los contratos que no regulan adecuadamente las cuestiones de la ley aplicable.
Suele suceder que las empresas Pymes siempre se encuentran en desventajas por las partes contratantes y se generan faltas de equilibrios entre la partes, por ende, con una resolución del contrato de compraventa internacional los derechos y compromisos de cada una de las partes quedará explícito sin mediar objeciones una vez firmado.

La Convención únicamente considera a la compraventa a aquellos contratos de suministro de mercaderías fabricadas por el vendedor, a menos que la parte que las encargue, esto quiere decir que el comprador haya asumido la obligación de facilitar una parte de los materiales necesarios para la producción de las mercancías.
No obstante, es necesario resaltar algo muy importante; la Convención excluye expresamente algunas compraventas de su ámbito de aplicación y las mismas son:
a) Las compraventas en subasta y por orden judicial;
b) Las compraventas de valores mobiliarios, títulos o efectos de comercio y dinero;
c) La compraventa de buques, embarcaciones, aerodeslizadores y aeronaves;
d) La compraventa de electricidad;
e) La compraventa de mercaderías para uso personal, familiar o doméstico, a menos que el vendedor en cualquier momento, antes de la celebración del contrato o en el momento de su celebración, no hubiera tenido ni debiera haber tenido conocimiento de que las mercaderías se compraban para ese uso.
En lo atinente a cuestiones de forma también quedan excluidas la validez del contrato y sus estipulaciones, es decir, objeto, causa, capacidad, y los efectos que el contrato pueda producir sobre la propiedad de las mercaderías vendidas. Tampoco se aplica la Convención a la responsabilidad del vendedor por muerte o lesiones corporales causadas a una persona con motivo de las mercaderías.
Respecto a la oferta en sí, se destaca que para celebrar un contrato la oferta es tomada como tal, cuando:
a) Se dirige a persona o personas determinadas.
b) Es adecuadamente precisa, lo que implica una descripción exhaustiva de la mercadería, comprendiendo la posición arancelaria, marca comercial, calidad, origen, cantidades, precio o modo para calcularlo, plazo de pago, instrumento de pago, monto a pagar, moneda y validez de la oferta argumentado la fecha específica o plazo de vencimiento. Vale destacar que en todos los casos, los feriados oficiales o no laborables se computan para determinar el plazo fijado por el oferente a los fines de la aceptación de la oferta.
c) Contiene la intención del oferente de quedar obligado en caso de aceptación.
Con relación a la aceptación, el silencio o la inacción por sí solos no constituyen aprobación por cuanto, si bien la Convención no exige la forma escrita, permitiendo, por ejemplo, la aceptación por ejecución de un acto, sí requiere que se trate de una expresión de voluntad que señale el asentimiento a la oferta. Consecuentemente, las principales obligaciones del vendedor son las siguientes:
1. Entregar los documentos relacionados con las mercaderías.
2. Transmitir la propiedad de las mercaderías
3. Entregar las mercaderías.
A su vez, las primordiales obligaciones del comprador son:
1. Pagar el precio de las mercaderías.
2. Recibir las mercaderías en el lugar acordado.
Por último, en toda negociación internacional es posible de encontrar una situación de Contraoferta, la cual es entendida como cualquier modificación a la oferta original que realice el destinatario de la misma tratando de mejorar las condiciones impuestas por el oferente, ya sean cuestiones de plazo, tiempos, entregas, o precio, etc, y ello mismo implica la inversión de la aceptación del propio oferente.
Cuestiones ligadas al ámbito jurídico y aspectos de forma que hacen a los condicionantes centrales de los negocios internacionales son temas que MasterCardBiz está desarrollando con profesionales de cada área y en distintas partes del mundo para ofrecerle a su empresa la máxima seguridad en cada exportación.

RGX, Red Global de Exportación
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